Reliquia de la Santa Cruz peregrinó por la comunidad orionista de Rancagua
- donorionechile
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura

En el marco de las celebraciones por el centenario de la Diócesis de Rancagua, la comunidad orionista de la ciudad vivió una jornada de profunda espiritualidad con la visita de la Reliquia de la Santa Cruz, que desde hace semanas recorre las comunidades cristianas de la diócesis. Esta peregrinación ha sido una oportunidad privilegiada para renovar la fe en el tiempo de Cuaresma, llamando a la conversión y a la esperanza.
La reliquia llegó primero a la Parroquia Cristo Rey de Rancagua, el sábado 30 de marzo, donde fue acogida con gran fervor. La jornada incluyó celebraciones en la comunidad San Alberto Hurtado de Villa Baquedano, donde la misa fue vivida con gran alegría. El párroco, padre Felipe Valenzuela, destacó la devoción y entusiasmo de los fieles, quienes colmaron la capilla. Al día siguiente, la reliquia fue trasladada al templo parroquial ubicado en avenida Baquedano, donde la misa de las 10 de la mañana contó con la participación de los Morenos de la Virgen de Lourdes, un grupo de danza religiosa que está dando sus primeros pasos en la comunidad.
El miércoles 2 de abril, la Reliquia de la Santa Cruz fue trasladada al Pequeño Cottolengo de Rancagua, donde fue venerada en distintos momentos del día por residentes, personal de trato directo, profesionales, alumnos de la comunidad escolar y trabajadores del Centro Esperanza. Con respeto y admiración, los participantes se reunieron en oración, entonaron cantos, reflexionaron sobre el Evangelio de la crucifixión y meditaron en los pensamientos de San Luis Orione, quien reconocía en la Cruz el signo supremo del amor y la redención de Cristo.
La reliquia suscitó también sentimientos de curiosidad y recogimiento, propiciando un ambiente de oración profunda y comunión. Finalmente, el viernes 4 de abril, la reliquia continuará su peregrinación por Rancagua.
San Luis Orione: “Si, después de ésta, vinieran más y más penas --como rezo y espero--, si siguieran otras muertes, y si nuestro corazón, ¡oh hermanos! sangrara y se destrozara, invoquemos la ayuda del Señor, que no faltará; y, después, que venga, que venga fuerte el Señor a plantar, dentro, fuera y encima de nosotros, su Cruz adorable, garantía divina de su amor; que venga felizmente Jesucristo a reinar soberano sobre los fragmentos de nuestra humanidad, de nuestra miseria, y que todo dolor provoque una oferta más generosa, una resolución más santa, una bendición más grande.”
La visita de la Reliquia de la Santa Cruz ha sido vivida como un signo tangible del amor redentor de Cristo y una ocasión para renovar la fe comunitaria, en especial en este tiempo litúrgico de Cuaresma. Para la familia orionista de Rancagua, tanto en el ámbito parroquial como en el asistencial, esta presencia sagrada ha reavivado el compromiso de vivir el “don de la entrega” con generosidad, siguiendo el ejemplo de Jesús crucificado y de San Luis Orione, quien siempre vio en la cruz la mayor escuela de amor, humildad y esperanza.
Comments